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Enredaderas que dan color con sus hojas y flores

Las plantas trepadoras y enredaderas resultan muy versátiles. Además de dar gran cantidad de soluciones para necesidades específicas como proporcionar sombra o intimidad, cubrir muros poco estéticos o engalanar la entrada principal de la casa, alegran la estancia con la variedad de colores de sus hojas y flores.

ClemátideEnredaderas

Clemátide

La clemátide es una enredadera leñosa, con tallos de hasta 30 m de longitud capaces de trepar hasta la copa de árboles y arbustos, los cuales, en ocasiones, se llegan a cubrir totalmente.

En el jardín la clemátide suele plantarse al pie de algún árbol, cerca de una pérgola o en las inmediaciones de una valla metálica.

Existen de casi todos los colores, según las diferentes variedades: rojas, malvas, blancas, amarillas, naranjas, rosas, bicolores… y también de muchas formas: flor simple, flor doble con sépalos acabados en punta, ondulados…

La clemátide prefiere los ambientes sombreados y se desarrolla mejor en un emplazamiento dirigido hacia el sur o suroeste. Prefiere suelos ricos y bien drenados. La multiplicación se realiza mediante esquejes cortados en verano o bien sembrando las semillas después de su formación.

Glicinias

Glicinias

Las Glicinias son de rápida expansión y pueden cubrir en poco tiempo una pérgola robusta y grande. Cuenta con una variedad de colores como el blanco, rosa, lila o púrpura, y florecen en los meses de abril y mayo.

Hiedra

Hiedra

La hiedra prefiere los lugares semisombreados, aunque puede desarrollarse bien a la sombra o al sol y en cualquier suelo. Para plantarla el mejor momento va de otoño a primavera. La hiedra es autoadherente gracias a las raíces adventicias de sus tallos.

Madreselva

Madreselva

La madreselva permanece en flor hasta noviembre, trepando por la parte alta de los muros o las alambradas. La madreselva destaca por su aroma duradero a miel y realiza un buen papel como cubierta vegetal en pendientes, donde desarrolla su alta capacidad tapizante.

La madreselva florece sin dificultad en primavera y verano si está situada en una pared soleada y en un suelo bien drenado. Dispone de un largo tubo y es púrpura oscuro con el interior rosado. Se desarrolla a modo de gran arbusto vertical.

Buganvilla

Buganvilla

La buganvilla encuentra su espacio ideal de su cultivo a pleno sol, pero también florecerá al sol-sombra. No necesita suelos muy fértiles, bastándole los pobres y arenosos. En todo el litoral español, particularmente en el mediterráneo, la buganvilla llena de color los más altos muros y alambradas. Sus numerosas brácteas de llamativos colores cubren el arbusto gran parte del año.

Jazmin

Jazmin

El jazmín es muy apropiado para una entrada, glorieta, terraza, patio o zonas de paso por su intenso perfume, sobre todo al atardecer y por la noche y sus atractivas flores blancas o rosadas, que aparecen desde principios de verano hasta otoño. El jazmín prefiere sol o semisombra y una poda discreta después de florecer.

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